1
Rayado de penumbra
sobre el lienzo blancuzco de tu pecho,
¿Como guardar el secreto
de tus manos muertas y tus caderas inquietas
de la humedad en la antes árida encarnación de voz
de ese grito por sobre todo
y de mi hambre en secreto?
2
La grieta de tus palabras vacías
se recupera con ausencia,
con farsas nuevas compartidas
con mentiras y actos sin castigo
sin valer la pena
no valemos la pena.
3
Con intenciones marchitas
en esperas silenciosas
siento te aferras a mi espalda
justo en el momento seco
cubierto con apariencias percudidas,
en verdad no temo la falsedad
obsequiado de tu figura rendida
a mis pies sedientos de plegarias
alimento para mi espejo
tu ausencia redime tu confianza
el desinterés antes varado
se ha movido.
4
Una falla más
líneas más y comida menos
un cristal pálido
todo y el ausente incontrolable
con mis palabras duras
que linda palabra dura,
en este escalón mas alto
me quedé atorado.
5
Estoy soñando voces que creí muertas
con cuerpos inertes y antiguos,
encanto de secuencias todas similares
decepciones viejas renovándose
enmarcados por resquicios de tu ternura
casi agradecido
después de tus juegos desesperados
casi soportable si acompañado,
no concibo el mañana
mi hoy fundido con tu ayer
con tiempos desolados y confusos
con encierros colmados de pasividad,
solo una parte despierta
toda mi piel morada y soñolienta
el viaje al camino nuevo
al cero,
la novedad rendida
al transcurso de cotidianeidad envejecida,
nuevas figuras sin mi mirada
sólo ganas de repetir mi mínimo de placer
tus pálidas venas en retirada
un mareo en el inesperado amanecer
nadando entre cristales, yerba y papel
rescatando joyas supuestas
de incendios consentidos
de absurda quietud convenida.
6
Silencia las palabras que no deseas decir
sólo tenías una oportunidad
y se ha escapado de tus manos,
como la arena de alguna playa que nunca pisamos
En un instante de resonancia perpetua,
unas horas haciendo eco en los años venideros
… y ahora?
7
Siento poco los dedos
poco la punta de la lengua
poco los ojos resecos
y tanto todo tu frío a leguas
hoy leí otra vez todo
con unos brazos cansados
descubriendo que nada ha cambiado
que solo retrasé el inconveniente
el nudo final e imposible.
8
Cierra tus ojos,
ciérralos y escucha la mentira del viento,
la falsa promesa de los días perdidos
y avísame cuando no te cause mal este recuerdo distante,
cuando mi nombre no se borre apenas entre a ti
y si acaso te quedan ganas de volver a abrir los ojos,
haz memoria del daguerrotipo gastado de lo que nunca fuimos
quizás entonces entiendas la desolación de lo nunca iniciado
el vacío eterno de una evocación quebrada.
9
El cielo oscurece sin razón
y es la luna de encendedor esa que me mantiene despierto
la noche entera frente al blanco cubierto
al amanecer desierto de canción
es la víspera del bello desencanto
el regreso a pronto aburridos reencuentros
de musica desnuda de destellos
a la gente bañada en tardes sin deseos